Que nadie
pueda ignorarla
Vallas LED, mupis digitales y tótems. Instalamos la pantalla 3D más grande de Guatemala —190 m² en Oakland Place— y trabajamos el circuito de mupis digitales con gestión remota de contenido.
Lo que aguanta
la calle
Una pantalla de exterior está a la intemperie todos los días del año. Lo que falla no es la imagen: es todo lo demás.
Brillo suficiente a mediodía
Es el fallo más caro del sector: instalar una pantalla que se ve bien al atardecer y desaparece con sol directo. El brillo de exterior se mide en miles de nits, no en cientos, y con regulación automática para no deslumbrar de noche.
Estanqueidad certificada
Lluvia, polvo y humedad. Una pantalla de interior instalada en fachada no falla el primer día: falla con la primera tormenta. La certificación IP no es un detalle del folleto.
Disipación sin ventiladores
Un ventilador es una pieza móvil que se ensucia y se para. La disipación pasiva bien diseñada aguanta más y no necesita mantenimiento.
Contenido cambiado en remoto
Con NovaStar Taurus, la programación se gestiona desde un navegador sin desplazarse a la pantalla. En un circuito de varias vallas, es la diferencia entre una campaña rentable y una que no lo es.
Estructura calculada y legal
Una valla es una estructura sometida a viento, con normativa municipal y licencia. Nuestros arquitectos audiovisuales dimensionan antes de que nadie firme nada.
Reparable sin cortar la calle
Mantenimiento frontal o posterior según el emplazamiento, y stock propio de repuestos. Una valla apagada no factura, así que el plazo de reposición es dinero.
El emplazamiento decide la pantalla, no al contrario.
Dinos dónde va, a qué distancia pasa la gente y cómo le da el sol. Con eso dimensionamos brillo, pitch y estructura, y decimos qué licencia hará falta.