Educación

Que se vea
desde la última fila

Aulas magnas, auditorios y espacios de campus. Instalamos en la Universidad Rafael Landívar, y el reto es siempre el mismo: un aforo grande donde nadie debe quedarse sin ver ni sin oír.

Educación

Lo que pide
un aula magna

Un auditorio universitario se parece más a un templo que a una oficina: mucho aforo, distancias largas y uso por personas distintas cada día.

Legible a treinta metros

El pitch se elige por la primera fila, pero el tamaño lo decide la última. Una diapositiva con texto pequeño proyectada en una pantalla mal dimensionada no se lee desde el fondo, y ese es el fallo más común.

Preparada para grabar y emitir

Clases grabadas, actos institucionales, streaming. Si la tasa de refresco no está pensada para cámara, la grabación sale con bandas. Se define antes de instalar.

Manejable por cualquiera

En un aula magna el equipo lo opera un profesor distinto cada día, o personal de conserjería. Formamos al equipo y dejamos el manejo reducido a lo imprescindible.

Con el sonido de la sala resuelto

Un auditorio grande tiene problemas acústicos que ninguna pantalla arregla. Con audio Amate en el mismo proyecto y arquitectos audiovisuales que miran el conjunto, no solo la imagen.

Uso intensivo, no ocasional

Muchas horas al día durante el curso. La pantalla se dimensiona para eso, no para encenderse en actos puntuales.

Compra pública y por comité

Presupuesto aprobado, plazos administrativos y varias personas decidiendo. Entregamos documentación técnica para el expediente y propuestas que se sostienen ante una junta.

Proyectos

Educación instalada

Universidad Rafael Landívar (Guatemala). La ficha completa con m², pitch y año está pendiente de documentar con fotografía propia.

Cuéntanos el aforo y la distancia del último asiento.

Con eso dimensionamos pantalla y sonido, y preparamos la documentación técnica que pide un expediente de compra.